
Oscar Wilde (Dublín, 1854 - París, 1900)
Homenaje a Oscar Wilde (Cuatro cuentos infantiles)
Para Orquesta
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Compuesto originalmente para
cuarteto de cuerda en Puerto de Mazarrón durante el verano de 1997, y adaptada en 2004 para
orquesta de cuerda para la orquesta "Reina Sofía" en conmemoración de su 20º aniversario, esta versión para orquesta sinfónica se adapta fielmente a la obra original tanto en su letra como en su espíritu, que no es otro que el de su carácter pedagógico, al estar concebida técnica y musicalmente dentro de las dificultades apropiadas al nivel del grado medio de la enseñanza de música, al que he dedicado una importante parte de mi producción durante los últimos años.
Este
Homenaje a Oscar Wilde está integrado por cuatro movimientos de carácter muy contrastante entre sí. Los tres primeros llevan títulos de otros tantos cuentos de Wilde, sin que pretendan por ello reflejar nada de sus respectivos argumentos: Así, el primero se titula
El gigante egoísta, el segundo
El ruiseñor y la rosa, y el tercero
El fantasma de Canterville. El conjunto se completa con un cuarto
cuento, cuyo título es ya de por sí una declaración formal de intenciones con respecto a los tres anteriores:
El ruiseñor egoísta de Canterville. El mismo juego conceptual que se refleja en el título inspira toda la composición de la pieza, desde su primera hasta su última nota: los tres movimientos anteriores han sido aquí fragmentados y ensamblados posteriormente en riguroso orden, con lo que ello comporta de continuos cambios de tempo y de carácter, en una pieza que intenta acercarse, por otra parte, al humor y la ironía del genial escritor inglés.
Dentro de la enorme simplicidad de su planteamiento y de la amabilidad de su escucha, debo confesar que el
Homenaje a Oscar Wilde ha sido la obra que más dificultades técnicas y musicales me ha planteado, ya que para que el último movimiento tuviera sentido global debía irse componiendo al mismo tiempo que los tres restantes, que a su vez debían tener sentido propio e independiente, con continuas idas y venidas, replanteamientos y modificaciones a lo largo de toda la composición.
Esta versión para orquesta sinfónica del
Homenaje a Oscar Wilde está dedicada a Pilar Sanz, y fue realizada en febrero de 2013, siendo estrenada por la Orquesta Ciudad de Córdoba, dirigida por José Luis Temes, el 4 de abril de ese mismo año.

Primera página del
Homenaje a Oscar Wilde
Crítica
El encanto de Ara Malikian
Por Antonio Torralba
(Crítica publicada en el diario
El Día de Córdoba. Córdoba, 6 de abril de 2013)

Interesantísimo concierto el ofrecido por nuestra orquesta como octavo de su actual temporada de abono. Los alicientes se centraban en la novedad del repertorio y, evidentemente, en la personalidad musical del solista invitado: el violinista libanés Ara Malikian. Este no defraudó en absoluto en sus tres intervenciones, cuatro si contamos la simpática explicación antes de la propina, presentación llena de modestia, humor y naturalidad. La primera intervención de Malikian fue en el concierto de José Luis Turina, quien se encontraba, por cierto, en la sala y también compartió con el elenco de intérpretes los prolongados aplausos al final de la pieza. El solista, que grabó la obra con la Orquesta de Córdoba y Temes en 2009, mostró un dominio absoluto de las dificultades y supo sacar partido expresivo a todos los ambientes emocionales a los que esta obra virtuosa enfrenta al violín. En las piezas de concierto de Arbós brilló aún más, aunque la Orquesta no lograra estar a su altura en cuanto a fuerza y precisión rítmicas. Como en la brillante propina (una ecléctica composición propia de carácter improvisatorio), Malikian hizo gala de un sonido bellísimo, una técnica llena de naturalidad y una fuerza expresiva cautivadora.
El otro aliciente de la velada se centraba, como decía, en la nove dad del programa: dos obras (el concierto de Turina y el
Bolero de Arbós) entraban por primera vez en el repertorio de la Orquesta de Córdoba; y la versión orquestal del
Homenaje a Oscar Wilde de Turina era estreno absoluto. De estas obras, la de mayor enjundia es el ya mencionado
Concierto para violín..., obra de muy sólida factura, llena de originalidad y hallazgos expresivos, que fue muy bien realizada por todos los intérpretes, destacando especialmente la sección de percusión, siempre un valor seguro de nuestra Orquesta. Esta, como ya he apuntado, estuvo algo más desafortunada en la segunda parte. Las piezas de Fernández Arbós programadas basan en gran medida su encanto en el garbo rítmico y este aspecto no fue del todo bien resuelto a mi juicio por la formación cordobesa y su director para la ocasión.
Mención aparte merece la encantadora obra que abrió la velada, el
Homenaje a Oscar Wilde, una obra sencilla de pretensiones, pero muy bien compuesta en sus cuatro movimientos interrelacionados. Escrita originalmente para cuarteto de cuerda en 1997, fue adaptada por su autor para orquesta de cuerda en 2004 y para orquesta sinfónica en 2013. Esa versión recién acabada fue la que hizo sonar espléndidamente la Orquesta de Córdoba el jueves pasado.
(Partitura y particellas sin marcas de agua disponibles en
www.asesores-musicales.com )