José Luis Turina. Compositor

Entrevista publicada en el Diario de León. León, 12 de julio de 1999

Por Miguel Ángel Nepomuceno


Nieto de Joaquín Turina y él mismo prolífico compositor, José Luis Turina estará el próximo jueves en León para dar una conferencia sobre la música de cámara de su abuelo, donde hablará de las últimas tendencias en el campo de la composición, dentro del marco del Festival de Música Española que concluirá con un concierto de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León.

«Llevar este apellido sí me ha ayudado, pero ha sido una gran responsabilidad»

Madrileño por los cuatro costados, José Luis Turina ha desarrollado una amplia y fructífera carrera profesional, con estudios de dirección de orquesta, composición, contrapunto y fuga al lado de maestros de la talla de Rodolfo Halffter, Carmelo Bernaola, García Asensio, Franco Donatoni, componiendo su primera obra premiada en 1979, en las Jornadas Internacionales de Música: «Crucifixus» para veinte instrumentos de cuerda y piano. Aunque se confiesa tardío en la música, su producción abarca distintos campos que van desde la obra camerística hasta la sinfónica y coral, culminando en la ópera con su último trabajo basado en la inmortal novela cervantina Don Quijote.

-¿Podría adelantarnos algunos aspectos de la conferencia que el próximo jueves dará en el Conservatorio sobre la música de cámara de su abuelo?
-«Hablaré del aspecto menos conocido de la producción de mi abuelo pero que es quizás el más sugestivo y es el de la música de cámara. De él se conocen cuatro obras sinfónicas como son: «La Procesión del Rocío», «La Sinfonía Sevillana», «La Oración del Torero», que es de cámara y luego trasladada a orquesta de cuerdas y «Las danzas Fantásticas» que es lo que más se interpreta y se divulga, pero al lado de estas tiene un corpus de obras camerísticas que son auténticas obras maestras, en las cuales sintetiza muy bien la forma clásica con la música nacionalista donde él se mueve desde que tiene la famosa conversación con Albéniz. A partir de ahí consigue una simbiosis muy acertada entre ambas facetas, por un lado la clásica académica, que él adquiere en su formación en París y luego la que él adapta de su propia cosecha como es la de darle ese aire español, tan sugerente, y de esta manera el rigor académico queda neutralizado por esta espontaneidad de la utilización de la música con los giros propios del folklore español. La música de mi abuelo se conoce mucho más fuera de España que dentro, debido a que aquí existen muy pocos conjuntos de cámara».

-Como nieto de uno de los compositores más famosos que ha tenido España, ¿cuál es tu responsabilidad como compositor con la herencia adquirida?
-«Mi única responsabilidad es la de difundir y dar a conocer, en charlas como esta que voy a dar en León, la música menos conocida de Joaquín Turina. Responsabilidad directa ninguna, puesto que todavía viven tres de los cinco hijos que tuvo y muy acertadamente llevan el archivo en el que colabora muy eficazmente el marido de la hija pequeña de D. Joaquín, Obdulia, que es Alfredo Morán, su biógrafo principal y gracias a él se están conociendo los escritos y demás producción literaria de Turina».

-¿Alguna de las obras de su abuelo le han inspirado para componer?
-«Yo no ejerzo de nieto de mi abuelo porque no hay necesidad y cada uno tenemos nuestra producción que en nada se parece. Sin embargo, cuando se cumplió el centenario de su nacimiento en 1982, la Dirección General de Música encargó a una serie de compositores producciones para un libro homenaje de obras pianísticas que se estrenaron todas en Sevilla y a mí se me encomendó una y trabajé sobre un giro melódico que aparece con cierta frecuencia en algunas piezas pianísticas de mi abuelo. En ese sentido no rehuyo la utilización de algún giro siempre que esté al servicio de algún homenaje».

-¿Cómo va su ópera?
Aunque estoy trabajando todavía en ello, ya se ha hecho la presentación oficial del proyecto. Se estrenará en el año 2000 en el Liceo, en el mes de Octubre y la puesta en escena la hará «La Fura dels Baus». Versa sobre una fantasía surrealista del Quijote y, de alguna manera, entre el paralelismo con Cristóbal Halffter, con el que incluso tenemos el proyecto, una vez pasados los dos estrenos, de hacer una especie de encuentro para comentar un poco las experiencias tenidas durante la gestación y después. El libreto de mi obra lo hará un escritor malagueño que es Justo Navarro».

-¿Es su tercer acercamiento a la ópera?
-«En efecto. Hace algún tiempo hice una de cámara que se llamó «Ligazón», con texto de Valle Inclán y luego hace tres años se estrenó «La raya en el agua», una especie de espectáculo escénico al que no me atrevo a llamarle ópera, destinado a la inauguración de la sala Fernando Rojas del Círculo Bellas Artes».

-¿Qué es lo que más admiras en la música de tu abuelo?
-«Como ya señalé antes esa simbiosis para lograr una producción muy personal a través de su lenguaje armónico, muy trabajado, de tal manera que cuando se escuchan treinta segundos de su música enseguida sabes que es suya, por ese color especial, un color armónico que le da un interés especial»

-¿Cree usted que la figura de Turina está lo suficientemente valorada en España y situada en el verdadero lugar que le corresponde?
-«Nadie es profeta en su tierra, pero afortunadamente cada día existe un mayor interés por su obra aunque todavía hay mucho que trabajar y descubrir. Creo que los españoles tenemos, con relación a alguna de nuestras figuras, una especie de visceralidad porque no salga del todo esa figura en la medida en la que debería ser reconocida»

-¿Existen buenos compositores compositores jóvenes en este momento en España?
-«Creo que estamos pasando un momento estupendo. Yo tengo ahora 47 años; bueno, pues en la generación siguiente a la mía, de unos treinta años, hay una cantera muy buena, muy organizada. La mía se encontró con esa carencia que arrastraba la de Cristóbal Halffter, la de García Abril, Bernaola, sin embargo eso fue sólo un tiempo, luego ya tuvimos la suerte de tener mucho camino trillado por nuestros colegas anteriores. Pero la de ahora está bien en ese sentido formativo, más consolidada y eso se nota».