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Enrique Fernández Arbós al frente de la Orquesta Sinfónica
de Madrid, en uno de sus primero conciertos (h. 1905)


Fantasía sobre doce notas

para orquesta


Comentario
Grabación
Críticas
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Comentario


La amable invitación de la Orquesta Sinfónica de Madrid para la composición de una breve página orquestal con la que contribuir al concierto de conmemoración de su 90º aniversario ha tenido, en mi caso particular, el guiño irónico de la coincidencia con el hecho de que en el homenaje que esta misma orquesta dedicara en marzo de 1934 a su durante tantos años director titular, Enrique Fernández Arbós, como celebración del setenta aniversario de su nacimiento, con un concierto integrado por catorce breves piezas de otros tantos compositores españoles, mi ilustre antepasado, el compositor Joaquín Turina, contribuyera con la composición titulada Preludio, que no era sino la orquestación del primer número de una Fantasía sobre cinco notas (las del nombre de Arbós: la, re, si (bemol), do y sol), escrita inicialmente para el piano.

Primera página de la Fantasía sobre cinco notas op. 83 de Joaquín Turina

Tomando tan feliz coincidencia como punto de partida, mi modesta aportación al homenaje que hoy nos ocupa es también una "Fantasía", en cuyo título se suman a las cinco notas del nombre de Arbós las siete restantes del total cromático de la música occidental, en clara alusión a un empleo más actual del material sonoro, pero sin que la alusión dodecafónica implique ni mucho menos el empleo de concienzudos procedimientos seriales. Muy al contrario, esta Fantasía sobre doce notas quiere ser algo desenfadado -no por ello intrascendente-, para cuya primera sección (un crecendo mantenido durante casi dos minutos) resultan más apropiados procedimientos tipo minimal. Una segunda, última, e igualmente breve sección (los cuatro minutos de su duración no dan para más secciones, ni más largas) cierra la obra, en la que coexisten, e incluso se superponen, dos células melódicas basadas respectivamente en las cinco notas del nombre de Arbós, con la misma idea temática que empleara Joaquín Turina, y en las siete notas restantes. La obra, compuesta entre los meses de febrero y abril de 1994 y dedicada, naturalmente, a la Orquesta Sinfónica de Madrid, se cierra con la paulatina disolución de ambas ideas melódicas, en progresiva eliminación de sus correspondientes sonidos.


Portada y página interior del programa del concierto conmemo-
rativo del 90º aniversario de la Orquesta Sinfónica de Madrid

Junto con las otras ocho obras encargadas por la Orquesta y siete de las que formaron parte del homenaje a Arbós de 1934 (la de Joaquín Turina entre ellas), la Fantasía sobre doce notas fue estrenada en el Auditorio Nacional de Música de Madrid el 9 de noviembre de 1994, dentro del concierto conmemorativo del 90º aniversario de la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida en esta ocasión por José Ramón Encinar. Unas semanas después fue incluida en el CD "Homenajes", en una grabación realizada por los mismos intérpretes de todas las obras encargadas.
En 2006 fue incluida, junto con otras cuatro obras sinfónicas y bajo la dirección de José Luis Temes, en el CD monográfico que me dedicó la Orquesta Filarmónica de Málaga dentro de su 12º Ciclo de Música Contemporánea.

Portada del CD Homenajes de la Orquesta Sinfónica de Madrid (1994)

Portada del CD monográfico de la Orquesta Filarmónica de Málaga (2006)



Grabación


Grabación: Orquesta Sinfónica de Madrid (Dir.: José Ramón Encinar)

Primera página de la Fantasía sobre doce notas


Críticas


Nueve estrenos para los noventa años de la Sinfónica de Madrid
Por Antonio Fernández-Cid
(Crítica publicada en el diario ABC. Madrid, 12 de noviembre de 1994)

Dirigió a la Orquesta José Ramón Encinar, notabilísimo

En las conmemoraciones que subrayan los noventa años de vida de la Orquesta Sinfónica de Madrid, es ella misma quien, aparte de promover la escritura de un libro y el testimonio sustancioso de una exposición, demuestra que alcanza la venerable edad en magnífica forma y en disposición de realizar una serie de conciertos bien concebidos. Para el estreno en uno de ellos, el que acabamos de escuchar el miércoles, nada mejor que el encargo de sendas obras a nueve compositores.
Encargo, estreno y publicación paralela de un compacto que las recoge. Todo un gesto alegremente respondido por los autores y aceptado con abierto aplauso por el público que se reunió en número considerable de asistencias -óptimo, en la relatividad de lo habitual en estas convocatorias- en la gran sala del Auditorio.
La Sinfónica prolongaba la aventura por la que en 1934 sus antecesores tocaron -y de ello fue buen testigo directo quien firma- catorce obras compuestas por los músicos más prestigiosos de aquel momento para dedicarlas, con el punto de partida de las notas correspondientes al nombre del maestro, a Enrique Fernández Arbós. Y por ello, nada más lógico que unir a los actuales estrenos y como representación de aquéllos, seis de muy calificados músicos, incorporada también una obrita del propio Arbós. Recorrido, sin duda, interesante, no corto -que, hoy como ayer, algunos distaron de respetar las medidas propuestas- pero atrayente, difícil y servido con la más alta calidad.
Resumamos, con separación de orígenes, en contra del criterio adoptado en la confección del programa, puede ser que mejor para la audición. Arbós fue, ante todo, un director que, eso sí, realizó espléndidas instrumentaciones y trasplantes a la orquesta de obras ajenas. Su «Tango» es, simplemente, una pieza virtuosista, de gran lucimiento cuando se cuenta con un violinista con los medios y técnica holgadísimos de Ángel Jesús García, gran concertino de la OSM. Tango-habanera, un poco en línea de las piezas de Sarasate, valió al protagonista una ovación merecida.
No hay músico más igual a sí mismo que Joaquín Turina, lirico y personal en la «Fantasía». En directo y de cierto exotismo el «Boceto sinfónico», de Pedro Sanjuán. Desde los «glissandos» de arranque de los trombones, se advierte la maestría nada conformista, avanzada para la época, del «preludio atonal» de Rodolfo Halffter. Apenas un minuto emplea Manuel de Falla en su toque -¡manes caballerescos del «Retablo!» de trompetas, trompas. y percusión, auténtica «Fanfare». Flautas, trompas con y sin sordina, melodía orientalista y sincera responden al título, «Canción árabe», de Julio Gómez. Un optimista impulso guía el «Impromptu», de Salvador Bacarisse.
¿Y los autores de 1994? [...] Es una propuesta muy interesante, muy suya, aún con voluntad de no olvidar lo que hizo su ilustre abuelo, la de José Luis Turina, con particular valor el «crescendo» enriquecido siempre y con cuidada elaboración dentro. [...]
La Sinfónica desarrolló un trabajo de primera categoría: seguro, preciso, dominado y con calidad. Claro que la de José Ramón Encinar es batuta ideal para estas misiones, él mismo compositor avezado a dirigir y hacerlo bien, por fe de convencido y eficacia en el podio. Notabilísimo. Se apresuró en todo instante a levantar a la Orquesta, destacar a los dos solistas, señalar a cada compositor presente -sólo faltó Halffter, que recibía un premio de máxima importancia, a la misma hora- y reclamar, concluido el concierto, la presencia de todos los autores que, con los instrumentistas y el maestro mismo, fueron destinatarios de la mayor ovación. Porque, afortunadamente, la participación de los espectadores fue digna de la oportunidad.


Celebraciones
Por Carlos Gómez Amat
(Crítica publicada en el diario El Mundo. Madrid, 12 de noviembre de 1994)

La Orquesta Sinfónica de Madrid celebra su 90 cumpleaños. Todo va marchando sobre ruedas: exposición, libro, mesas redondas y conciertos. El público demuestra su cariño a la gloriosa institución musical y su reconocimiento a nivel artístico.
Pocos directores son capaces de llevar a efecto con brillantez un trabajo como el que ha hecho José Ramón Encinar. Las páginas procedentes del homenaje a Arbós cuando cumplió setenta años, más el Tango para violín y orquesta del propio Arbós, eran prácticamente nuevas, puesto que no se han interpretado hace mucho. Y además, los nueve encargos realizados por la orquesta para esta ocasión. En la práctica, dieciséis estrenos con alguna rara excepción. Solo Antón García Abril nos ha fallado por falta de tiempo, y Cristóbal Halffter ha echado mano de una obra ya conocida, pero muy adecuada. Encinar, además de conducir magistralmente a una orquesta entregada y magnífica, mezcló con habilidad a los antiguos y los modernos. Un concierto divertido.
Disfrutamos de [...] la sabia gradación sonora y la riqueza tímbrica de José Luis Turina [...]. Muchos aplausos. Alguien se ha preguntado si hay repertorio español. Qué bobada.


Noventa años de la OSM
Por Carlos-José Costas
(Crítica publicada en Diario 16. Madrid, 16 de noviembre de 1994)

Las diversas actividades organizadas por la OSM a lo largo de este mes han comenzado con un concierto de encargos, recuerdos de otros de 1934 y algunos homenajes. En total, 16 compositores de este siglo, representados por otras tantas obras. En los recuerdos, «Fantasía sobre cinco notas», de Joaquín Turina; «Tango» - con extraordinaria intervención de Ángel Jesús García-, de Arbós; «Boceto sinfónico», de Sanjuán; «Preludio atonal», de R. Halffter; «Fanfare», de Falla; «Impromptu», de Bacarisse; «Canción árabe», de Gómez, y con carácter testimonial por falta de tiempo para aceptar el encargo, «Variación», de C. Halffter.
Y junto a estos recuerdos, los estrenos [...] José Luis Turina recoge el testigo de su abuelo en su «Fantasía sobre doce notas», las cinco de la obra que sirve de referencia y las siete que completan la idea de la escuela de nuestro tiempo. [...] Todas las obras fueron cuidadas por José Ramón Encinar, por los solistas y por la Sinfónica.


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(Partitura y particellas sin marcas de agua disponibles en www.asesores-musicales.com )